El margen no corrige una medición mala: cubre cortes, roturas, encuentros y pequeñas variaciones de ejecución. Debe aplicarse después de calcular la cantidad neta y antes de redondear cajas, piezas o sacos completos.
Rangos de partida
En una geometría regular, pintura y productos continuos suelen admitir márgenes moderados. Suelos y baldosas necesitan más por recortes; una colocación diagonal, un formato grande o un dibujo con case puede elevar la merma. Estos rangos son puntos de partida, no normas universales:
- Pintura y productos líquidos: 5–10 %, además del rendimiento por mano.
- Suelo laminado en colocación recta: 7–10 %.
- Baldosa recta en estancia regular: 8–10 %.
- Baldosa diagonal o con muchos recortes: 12–15 % o más.
- Rodapié: 8–12 % por ingletes y longitudes comerciales.
- Placas y aislamiento: 8–12 %, según modulación.
Cuándo aumentar el margen
Aumenta el porcentaje si la estancia tiene muchos entrantes, si el formato encaja mal con la modulación, si la dirección de las piezas es fija, si habrá dibujos emparejados o si no podrás comprar exactamente el mismo lote más adelante.
Cuándo un porcentaje no basta
Rollos de césped, papel pintado, encimeras y piezas de gran formato deben repartirse sobre un plano. El área total puede ser suficiente y, aun así, no caber en los anchos o largos comerciales. Primero distribuye paños; después usa el porcentaje como protección adicional.
Redondea al final
Compra = redondeo superior [cantidad neta × (1 + margen)]
MideObra conserva decimales durante el cálculo y redondea hacia arriba solo al convertir a unidades indivisibles. Así evita acumular redondeos intermedios y muestra por separado la cantidad teórica y la que realmente se compra.
Empieza con la biblioteca de calculadoras y ajusta el campo de margen a la geometría y al sistema de colocación de tu trabajo.